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La “crisis” tiene causas más profundas que las que habitualmente citamos, ¡lo sabemos! Es una crisis a la que hemos permitido “tocar” nuestra vida. "La peor crisis del hombre es cuando ésta no lo deja salir de sus marañas" (John F. Kennedy).
La crisis (del latín crisis) es una coyuntura de cambio/s en cualquier aspecto de una realidad. Es por lo tanto, una oportunidad para crecer: "Las grandes crisis producen grandes hombres" (John F. Kennedy).
¿Dónde están los grandes hombres/mujeres? ¡Nuestro mundo (España, Europa) se hace viejo!... porque, al desechar los valores que le mantienen (capacidad de perdón, comprensión, acogida, diálogo, solidaridad, verdad… y misericordia), va perdiendo peso específico plegándose egoístamente sobre sí mismo y, entre sus “dobleces” guarda rencor, desconfianza, resquemor… y camina encorvado y sin rumbo. Ahí, “anclados”, presionados y aprisionados, respirando y alimentándonos de esta miseria, nos encontramos todos, en mayor o menor medida.
¡Cierto!, la crisis económica ha tocado hasta la fibra más pequeña de nuestra vida, y nos ha zarandeado hasta dejar a muchos, tirados en los recodos del camino… Pero ¡ojo!, esta crisis, por sí misma, no tiene el poder, la fuerza de destruirnos como personas, de degradarnos,… si no se lo permitimos…
Las grandes crisis son una oportunidad para crecer como personas. Posiblemente, sea una buena ocasión para vivir a la altura de la llamada que Dios hace a cada cual. (Ef. 4,1). .
Pilar Moreda
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