Los hermanos Kruczek, salesianos polacos, han realizado una hermosa escultura, que reproduce en tamaño natural y con gran realismo a Don Bosco y a Don Rua. La estatua fue bendecida el pasado 16 de junio en la Casa General de los Salesianos de Roma por Don Pascual Chávez. Robert y
Leszek Kruczek, hermanos gemelos y salesianos desde el año 1991, han realizado, a petición del Rector Mayor, una nueva escultura que reproduce a Don Bosco y Don Rua con una serie de gestos llenos de significado. La gran escultura, en estuco policromado, tiene 188 centímetros por una circunferencia de 389 centímetros.
Los hermanos describen la obra de esta manera: “Don Bosco ya en edad avanzada, fatigado de la vida, pero siempre sonriente, está sentado como un patriarca, como un sabio, un padre de familia. Con la mano izquierda entrega a don Rua su testamento de vida, las constituciones salesianas, y el Gobierno de la Congregación Salesiana. Con la mano derecha, tendida hacia delante, muestra al sucesor su futuro trabajo y, al mismo tiempo, invita a colaborar a quien tenga en el corazón el entusiasmo para trabajar por el bien de los jóvenes”.
Y añaden, por su parte, “Don Rua con humildad acepta las Constituciones y el encargo de gobierno de la Congregación; sonríe confiado y con plena esperanza mira hacia el futuro, consciente del continuo apoyo de Don Bosco.
Don Bosco está sentado en su cátedra patriarcal que parece haber sido esculpida en piedra y sobre ella posa sólidamente, sobre el lado derecho de la cátedra y bien visible el lema de la Comunidad salesiana: signo de la estabilidad de la Congregación fundada sobre sólidos fundamentos de fe, esperanza y caridad”.
Al final de la mañana se realizó una sencilla pero sentida ceremonia de bendición. Con la presencia de los dos escultores, del padre
Marek Charzan, Inspector de Polonia-Cracovia, de los miembros del Consejo General, de los Inspectores recién nombrados que en esos días estaban haciendo el curso de formación, y de los salesianos de la Casa General, Don Chávez bendijo la estatua. “He querido que esta estatua fuese colocada aquí, al ingreso de nuestra casa –dijo- por varios motivos: estamos en el año centenario de la muerte de Don Rua, esta casa está dedicada a él y, después, mirando su fidelidad dinámica estamos llamados como Congregación y Familia Salesiana a trabajar por el bien de los jóvenes con la misma visión profética y acción intensa que caracterizaron a don Bosco”.
ANS